Los afectados por el cierre del centro ocupacional Magerit celebraron San Isidro este viernes con una jornada-protesta de actividades lúdicas a las puertas del centro, ubicado en la calle General Ricardos de la capital.
Este día "lúdico-reivindicativo" llevó música, actuaciones teatrales y hasta una improvisada barbacoa hasta las puertas del centro para, según los organizadores, demostrar que los usuarios del centro "no son mercancías".

La jornada, que se inició sobre las siete de la tarde de este viernes, se prolongó hasta pasada la medianoche bajo el lema 'El San Isidro más cañí se suma al Magerit. Viva San Isidro'.
Los familiares y usuarios de este centro llevan ya dos meses encerrados después de que
la Comunidad de Madrid decidiera cerrarlo por cuestiones de "seguridad" ante el mal estado del edificio, avisando de ello con 48 horas de antelación.