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Iberia: una huelga con cuatro enfoques

Iberia: una huelga con cuatro enfoques

Por Enrique Villalba
lunes 16 de enero de 2012, 00:00h
Actualizado: 19/01/2012 19:47h
Los sindicatos de tripulantes de cabina y operarios de tierra de Iberia barajan hacer una huelga indefinida de 24 horas diarias a partir de febrero todos los lunes y viernes para mejorar las garantías laborales del personal, dentro del programa de fusión entre Iberia y British Airways, y de la creación de la filial 'low-cost' de la compañía Iberia Express.
La aparición de Iberia Express ha hecho estallar las relaciones laborales de la compañía. La filial echará a andar en el mes de marzo con unos 40 aviones de Iberia y un nuevo convenio, parecido al de otras compoañías de bajo coste. Los trabajadores se están movilizando poco a poco, al considerar que la compañía está precarizando sus condiciones.

Iberia explica que la creación de su filial 'low-cost' va a permitir que la aerolínea clásica se quede con rutas de largo radio más rentables. A cambio, la 'low-cost' acaparará las líneas de corto y medio radio, más deficitarias, para hacerlas viables. Aseguran que no van a tocarse las condiciones salariales ni laborales de los trabajadores.

Los primeros en presentar pelea han sido los pilotos (1.500 trabajadores). El sindicato Sepla anunció en octubre movilizaciones al entender que la empresa quiere 'trocear' la compañía para favorecer a British Airways. Los británicos estarían utilizando, a juicio de Sepla, los recursos de Iberia para mejorar su posicionamiento internacional. Mientras tanto, no estarían garantizando la españolidad de la empresa, agrega el sindicato. Sepla considera, por otra parte, que la entrada en servicio de Iberia Express producirá una segregación entre el servicio de corto y medio radio, mientras que con el plan de ahorro que proponen podría evitarse la pérdida de 664 millones de euros hasta 2013, ahorrando costes sin trastocar estas redes de servicio. Los pilotos quieren proteger su convenio ante la llegada de nuevos pilotos que, según el convenio de Iberia Express, tendrán peores condiciones que los aviadores ya contratados. Calculan que la destrucción de empleos que supondrá la entrada de Iberia Express ascenderá a 3.000 personas. Sepla ha convocado hasta ahora cuatro jornadas de huelga, que se han resuelto con normalidad ya que no se fijaron en días de gran tráfico de viajeros, y tiene previstas tres más antes de febrero.

Tripulantes de cabina y operarios de tierra
Esta semana cuajará la segunda fase de movilizaciones. Los operarios de tierra (16.000 trabajadores) y los tripulantes de cabina (4.000) amenazan con ponerse en huelga si no les amplían sus garantías laborales hasta que expire el plazo de fusión con British Airways, el 31 de diciembre de 2015. UGT y CCOO, mayoritarios entre los operarios de tierra, anunciaron este viernes pasado que propondrán paros de 24 horas los lunes y viernes desde el mes de febrero en la primera reunión del nuevo comité intercentros de tierra de la compañía, que tendrá lugar este martes. Ante la nueva realidad de Iberia Express temen que haya altas tasas de subrogación del trabajo. Por eso, quieren que se extiendan las garantías laborales y que sean los operarios de Iberia clásica los que realicen los trabajos de mantenimiento, facturación y carga y descarga de Iberia Express. De esta manera, se evitarían externalizaciones y descentralización de la actividad laboral y económica a otros países. Por último, en el caso de que tuviese que haber despidos después de estas medidas, consideran que deberían ser bajas incentivadas que se circunscriban dentro del ERE que Iberia mantiene abierto y que dura hasta 2013. Según estos sindicatos, British Airways no está dispuesta a asumir este ERE porque tiene unas condiciones demasiado generosas para la filosofía laboral británica.

A ese anuncio se han sumado este lunes los sindicatos minoritarios de tierra CGT, CNT, CTA y CESHA. Cuentan con el apoyo de Sepla, al que secundan en los temores de 'troceo' de la compañía. Estos delegados sindicales son más duros que UGT y CCOO porque, aparte de que no apoyan la cuestión del ERE, quieren que se evite la liquidación de la aerolínea tradicional. Consideran que esta podría materializarse de facto cuando se retiren los 40 aviones de Iberia clásica para nutrir Iberia Express y si se pierden las concesiones de asistencia en tierra que Iberia tiene en los aeropuertos.

Los tripulantes y auxiliares de cabina son los que se han mostrando más cautos hasta ahora. Mandaron una carta al consejero delegado de Iberia, Rafael Sánchez-Lozano, para exigir que se garantizasen hasta 2016 las condiciones laborales. Quieren que se cumpla una cláusula de los convenios de Iberia e Iberia Express que blinda que la actividad quede dentro de la compañía, sin acudir a terceros. Los principales sindicatos del sector, Sitcpla y Stavla, van a esperar al día 20 (jornada en la que se reunirá el comité de vuelo) para decidir si van a la huelga, estableciendo su propio calendario de paros.

Desde la compañía dan por hecho que la huelga va a producirse, aunque esperan que el conflicto se resuelva antes. No obstante, si ocurriesen los paros, aseguran que acatarán los servicios mínimos que les marque el Ministerio de Fomento y adaptarán el plan de contingencia que ya habían desplegado en los últimos paros para evitar problemas a sus clientes.
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