El Centro Dramático Nacional presenta en el teatro María Guerrero, hasta el 17 de febrero, un nuevo montaje de Yerma, el drama de García Lorca. Dirige Miguel Narros –ya la montó en 1997- con Silvia Marsó, Marcial Álvarez e Iván Hermes como actores principales. Es una producción privada del equipo de Narros a la que se invita para abrir el año en el teatro nacional.
Se van a cumplir ochenta años del estreno de este drama -29 de diciembre de 1934- en el teatro Español con
Margarita Xirgu y
Enrique Borrás como protagonistas. Se repuso en el mismo escenario cuatro años más tarde y, después, durmió el sueño de la censura hasta que
Luis Escobar la rescató en 1960.
Para Narros: "La Yerma de este montaje supone una vuelta al principio, a la Yerma más desnuda, a la esencia de la obra: el drama de una mujer que cree que ha nacido fértil y no logra ser madre. Y también el
drama de la tierra en que vive, en la Andalucía más árida, mal repartida y mal cultivada, que tiene que soportar largos periodos de sequía."

Yerma tiene que sufrir su
esterilidad con un marido –Juan- que le impuso la familia por razones económicas. A la falta de amor se une su angustia por no poder concebir un hijo. A su alrededor pulula, una galería de personajes campesinos entre la que se encuentra el joven Víctor.
Silvia Marsó vuelve a Lorca – ya hizo Doña Rosita la soltera- con un personaje en el que han triunfado Aurora Bautista, Asunción Sancho y Nuria Espert. Todo un ejercicio de madurez. Esta acompañada por Eva Marciel, María Álvarez, Rocío Calvo y Asunción Díaz, entre otros actores. El acompañamiento musical corrió a cargo de Enrique Morente.
El empeño teatral no deja de ser arriesgado al montar una compañía de
catorce artistas en esta época de grave crisis. No obstante la
demanda de localidades en el María Guerrero es más que notable por lo corto de la temporada.